

Cuando uno estudia la ciencia del cerebro puede perderse en los detalles – hay montañas de teoría y datos destinados a descubrir cómo los seres humanos y animales se adaptan a un mundo en constante cambio. Mi trabajo se centra en cómo los animales y los seres humanos aprenden. El Boabom me ha dado un refrescante punto de vista holístico sobre el aprendizaje – ofrece una perspectiva más amplia sobre los hechos y cifras que examino en mi investigación. Ahora, sé que se supone que debo concentrarme en un 100% mientras la clase está transcurriendo, pero de vez en cuando algo provoca una luz que parpadea en mi cabeza – tal vez unas pocas palabras que dice el profesor para ayudarnos a aprender un nuevo movimiento o a mejorar un antiguo. Y pienso, eso suena como algo de lo que hablan los neurocientíficos! Así que ahora me gustaría compartir algunas de las ideas que he estado analizando en los últimos meses.
Poco a Poco
¡Éste podría ser un lema no oficial del Boabom! Todo lo que aprendemos se acumula poco a poco. Cada movimiento se aprende gradualmente, y los movimientos mismos crecen y se construyen uno sobre el otro. Una vez que uno tiene algunos movimientos básicos, se encuentra más fácil poner más energía en ellos y utilizarlos en contextos ligeramente diferentes. Experimentadores que trabajan con ratas o monos suelen pasar meses entrenando a los animales para que hagan tareas básicas. Pero una vez que estas tareas se aprenden, los animales pueden usarlas para hacer cosas nuevas con más facilidad. Comienzan aprendiendo algo específico, y pronto pueden generalizarlo de nuevas e interesantes maneras.

La otra cara de “poco a poco” es el hecho de que el aprendizaje puede ocurrir más rápido de lo esperado. A veces, cuando hago un nuevo movimiento por primera vez, pienso: voy a tardar semanas en lograr hacerlo bien. ¡Pero la siguiente clase puedo detectar un poco de mejoría! Los estudios han demostrado que los animales y los seres humanos entrenados en el desempeño de una tarea lo harán mejor al día siguiente, incluso sin ningún tipo de práctica adicional! Durante el sueño, el cerebro de una rata reconstruye rápidamente el laberinto por el que corrió ese día. Una buena noche de sueño le ayudará a ordenar y archivar lo que ha aprendido, de manera que pueda usarlo de manera más eficaz al día siguiente. De hecho, siempre se nos dice en la clase que toma un poco de tiempo para “recablear el cerebro” – ¡esto es literalmente cierto!
Cada uno es diferente

Recuerdo una vez haber estado muy sorprendido por un estudio sobre escaneo cerebral que estaba leyendo. Normalmente, para obtener un resultado claro, se hace realizar una tarea a un grupo de personas mientras están en el escáner y, a continuación, se promedian sus escaneos cerebrales ya que la mayoría de los cerebros son muy similares. Pero en este estudio, el cerebro de un sujeto se estructuraba de manera tan distinta a la de todos los demás que no se podía utilizar la información. Esto era un sorprendente ejemplo del hecho que la gente difiere en formas importantes e impredecibles. En una clase de Boabom se ve esto también. A algunos alumnos les cuesta una cosa, y a otros algo totalmente diferente. Y cuando estamos aprendiendo un nuevo movimiento, cada alumno puede encontrar útil una forma diferente de explicación del profesor – una metáfora diferente. Todos podemos hacer cosas similares con nuestros cuerpos (¡y mentes!), pero necesitamos diferentes pistas, símbolos e ideas para desbloquear nuestras capacidades latentes.
¡El Boabom aumenta la capacidad mental!
Cada parte del cuerpo – cada músculo y órgano – está mapeado a una región del cerebro. El Boabom nos muestra cómo una actividad física no es sólo el fortalecimiento de los músculos o aumentar la resistencia, una parte importante del proceso de aprendizaje es descubrir la forma de adquirir el control sobre el cuerpo. Es como si nos hubiesen dado una sofisticada máquina con un montón de botones y palancas, pero en nuestra vida cotidiana sólo utilizamos una pequeña parte de ellos para unas pocas actividades rudimentarias – caminar, sentarse, comer y ¡mirar una pantalla brillante! Llegamos al punto en que ni siquiera sabemos dónde están los botones y palancas. Incluso si quisiéramos hacer algo más complicado o sutil, ¡no sabríamos por dónde empezar! Los botones y palancas se encuentran todos en el cerebro, poco a poco el Boabom nos los muestra, y nos enseña cómo usarlos. Y este nuevo control descubierto puede manifestarse en contextos fuera de los movimientos específicos que aprendemos en la clase. El cerebro no es como un computador, con cada uno de los componentes haciendo una cosa específica: sus regiones se superponen y comparten funciones y recursos de manera que la ciencia aún no entiende completamente. Aprender a hacer algo con una parte de su cerebro puede aumentar la capacidad en otros lugares. Por lo tanto, al enseñarnos nuevas formas de utilizar nuestros cuerpos, ¡el Boabom revela nuevas formas de utilizar nuestras mentes! Es expansión de la mente en la forma más enriquecedora y satisfactoria.
-Yohan, Boston University (Boabom Norte)